|
Luego de un tiempo de luchar, finalmente me siento sin fuerzas.
Luego de un tiempo de perserverar, estoy perdiendo el impulso.
Luego de un tiempo de perdonar, he empezado a guardar rencores nuevamente.
Luego de un tiempo de poner la otra mejilla, recientemente he sido agresivo.
Luego de un tiempo de asistir a la iglesia, he dejado de ir tanto como
antes.
Luego de un tiempo de poder enfrentar los problemas, he empezado a ceder
ante ellos.
Luego de un tiempo de estar fuerte, he iniciado a debilitarme.
Luego de un tiempo de que las cosas fueran bien, todo se ha complicado.
Y todo esto no porque Jesús me haya abandonado o se haya olvidado de mi,
sino que luego de un tiempo, yo me he encargado de sacarlo del camino y he
empezado a hacer las cosas a mi manera.
Por todo esto luego de un tiempo, Jesús ha respetado mi decisión y se ha
mantenido al margen donde yo lo he colocado.
Pero hoy he decidido cambiar y he pedido a Jesús que vuelva a su lugar, al
que corresponde, dentro de mi vida, con una presencia permanente en mis
decisiones, ideas y proyectos.
Por eso luego de un tiempo de que las cosas no fueran del todo bien, estoy
seguro que todo cambiará.
|