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Escrito por Celeste
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09.11.2007 |
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En cierta ocasión una familia inglesa pasaba sus vacaciones en Escocia y en
muchos paseos observaron una preciosa casita de campo, que de inmediato les
pareció cautivadora para su próximo verano. Indagaron quién era el dueño de
ella y resultó ser un pastor protestante, al que se dirigieron para solicitar
que les mostrara la pequeña casa. El propietario amablemente se las mostró.
Tanto por su comodidad como por su belleza, fue del agrado de la familia
quedando comprometida para el próximo verano. De regreso a Inglaterra,
repasaron detalle por detalle, y de pronto la esposa recordó no haber visto
dónde estaba el "WC" (toilet). Dado lo práctico de los ingleses,
decidieron escribir una carta al pastor para preguntarle por ello.
Estimado pastor:
Soy miembro de la familia que hace una semana visitó su finca, con deseos de
arrendarla para nuestras próximas vacaciones, y como omitimos enterarnos de un
detalle, quiero suplicarle nos indique dónde más o menos queda el
"WC". Finalizó la carta como de rigor y la envió al pastor.
Al leerla el pastor desconocía la abreviatura "WC" pero creyendo que
se trataba de una capilla de la religión anglicana llamada Wells Chapell,
contestó a la familia en los siguientes términos...
Estimados señores:
Tengo el agrado de informarle que el lugar al que usted se refiere se encuentra
solo a 12 kilómetros de la casa; es molestoso sobre todo si tiene costumbre de
ir con frecuencia, pero algunas personas llevan comida y permanecen en el
citado lugar todo el día. Algunas llegan a pie y otras en tren, llegando todas
en el momento preciso.
Hay lugar para 4,000 personas cómodamente sentadas y 100 de pie. Los asientos
están forrados con suave terciopelo y hay aire acondicionado. Para evitar
aglomeraciones, se recomienda llegar temprano para alcanzar puesto.
Mi mujer por no hacerlo así, hace 10 años tuvo que soportar todo el acto de
pie. Desde entonces no utiliza tal servicio. Los niños se sientan juntos y
cantan coros. A la entrada se les da a cada uno un papel y las personas que no
alcanzan la repartición del papel pueden utilizar el del compañero de asiento,
pero al finalizar deben dejar dicho papel para darle uso durante todo el mes.
Todo lo que dejen depositado ahí será para dar de comer a los pobres huérfanos
del hospicio. Hay fotógrafos que toman fotografías en diversas poses, las
cuales serán publicadas en los diarios de la ciudad en la sección social; así
podrán conocer a las altas personalidades de estos actos tan humanos.
Los ingleses al recibir la contestación quedaron a punto de desmayarse a pesar
de su flema inglesa, y decidieron cambiar de lugar de verano.
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